De Encobras hasta Vilagudín

 En principio la idea era ir hasta el embalse de Vilagudín, pasando por el de Encobras y terminando en el de Vilasenín, cerca de Ordés y llegar para comer con la familia.

Pero la Ley de Murphy ya sabemos cómo se las gasta. «Si algo malo puede pasar, pasará». 

Así que salimos dirección Cecebre para una vez dejarlo atrás, enfilando carreteras comarcales, atravesaremos nuestro querido Monte Xalo....



  Con más de 514 metros de altitud sobre el nivel del mar se alza este gigante natural,  que se extiende entre los coruñeses municipios de Culleredo, Carral, Cerceda y Laracha, si bien es en el primero, en la zona de Celas, donde despliega toda su belleza. Se incluye en el Catálogo de los Paisajes de Galicia como lugar de importancia en las secciones de miradores y áreas de especial interés paisajístico. 



Quien recorre los senderos del Monte Xalo y llega a su cima, desde O Petón o Castelo da Veiga o O Alto do Anxelio, se encontrará con una gran panorámica que abarca, no sólo gran parte del Concello de Culleredo, si no también el Valle de Loureda, Sabón y el puerto de Arteixo, la costa oleirense, la Torre de Hércules y hasta el puerto exterior de Ferrol...(y la casa de Nando!!)


No es posible dilucidar desde cuando estuvo habitado este monte, pero parece que desde hace miles de años, como así confirman los numerosos restos arqueológicos (en especial mámoas) de tipo megalítico que se desperdigan por la zona, como el Alto de Penas Negras, los Castelos de Veiga y de Xalo o la Pedra Mazafacha, en la que se realizaban rituales de culto a los dioses. Se dice que era punto de reunión de brujas y de celebración de aquelarres, algo que forma parte de las leyendas populares. 







Ya en la zona habitada del Xalo, siempre me ha llamado la atención, los nombres de las calles. Podemos encontrar nombres como Abedul...Liebre...


Atrás dejamos O Xalo y nos dirigimos hacia el lago de Encobras, pero por Loureiro. Una bajada rápida y con buen asfalto, nos espera.


Estas preciosas carreteras, nos llevarán hasta Encobras.




La creación del Lago Meirama en el valle de As Encobras, Cerceda (A Coruña) es una de las mayores actuaciones de rehabilitación medioambiental realizadas en España. Es uno de los compromisos derivados de la explotación de la antigua mina de lignito, que ahora “ha generado un gran espacio protegido de biodiversidad que supondrá un impulso al desarrollo económico, turístico y ambiental de la zona, por el valor natural del espacio creado”, según explica la empresa, pero...



Paraje totalmente desaprovechado!!
La Xunta de Galicia intercedió para que fuera de uso público, anunciando un ecoturismo. Que si playa en el lago, que sí actividades, que si.... y resulta que nos encontramos un vallado al estilo "Guantanamo", con una caseta de vigilancia donde dice: "Propiedad de Fenosa"
INCREIBLE!!!

Después del bajón, seguimos dirección Cerceda.


  Hace diez años, poco más, Cerceda perdía sus trenes de proximidad, herederos de una línea, entre Zamora y A Coruña, vía Santiago, que había nacido de manera definitiva en torno a 1943. Al lado de traviesas y raíles se fueron creando enormes ecosistemas de relaciones personales y comerciales que generaron una intensa vida durante decenios, que hoy ya es historia. Y sin retorno: las vías se eliminaron y túneles quedaron sin uso, salvo en los tramos adaptados para el Eixo Atlántico de Alta Velocidad, o lo que es lo mismo, las nuevas vías paralelas. Más rapidez, mejores trenes, menos alma, escasa funcionalidad para las parroquias. Como las autovías.






  Decenas de kilómetros ferroviarios quedaron en vía muerta. La hermosa estación de Meirama es ahora un museo de la minería. La de Queixas, un albergue. El apeadero de Cerceda no se usa, y la estación de Londoño está bien arreglada tras unos obradoiros. Hay una vía alternativa en un tramo de más de 14 kilómetros, con estación nueva entre Meirama y Cerceda, pero no es lo mismo: alejada de los núcleos, sin vida, sin negocios al lado como en los viejos tiempos, sin horarios adecuados para ir a trabajar, por ejemplo a Santiago. Y esperemos que este año,  llegará la Vía Verde, una ruta para caminantes o bicicletas entre Cerceda y A Sionlla, Santiago, por donde antes iban los trenes. Es un intento de aprovechar para el ocio y el turismo, esos espacios abandonados




Las nuevas estaciones, como la de Meirama, deberían dar el servicio de antes, o mejor.
En Europa pasa lo contrario: se recuperan líneas cerradas para reactivar asentamientos de población en la zona rural y en Galicia, se desconectan las zonas productivas del sector primario, por no hablar de que la Vía Verde, carece de accesibilidad en transporte público. Vamos, cosas sin sentido, como es posible que Renfe, sólo permita tres bicis sin plegar en conexiones de media distancia y Portugal ya prepara convoyes para albergar hasta 12!!

Aquí nuestros vecinos portugueses...





Vamos a dejar el tema y centrémonos en lo que nos ha traído hasta aquí....




El encoro de Vilasenín, también llamado San Cosmade, recoge sus aguas del río Portigo de Vilasenín y data de comienzos de los 80. Está destinado al abastecimiento de agua a la  población de la comarca y a la industria (central térmica de Meirama).







Estas masas de agua brindan a las aves acuáticas la oportunidad de prosperar en una gran área en el corazón de la provincia de A Coruña. Podemos disfrutar de un importante número de patos, buceadores, cormoranes y gaviotas, sobre todo en otoño e invierno. Miles de gaviotas utilizan estos espejos de agua como lugar de descanso y limpian su plumaje fuera de la época de cría.






Después de una pequeña parada, nos ponemos en marcha dirección Encoro de Vilasenín.


Pero a los pocos kms.






Zasca!!



El orificio es un corte longitudinal y el líquido no puede sellar tanta "desfeita", así que aire de llave y ponemos una cámara.






Mi gozo en un pozo. Tomo la decisión de poner rumbo a Coruña, no vaya a ser  que la Ley de Murphy se nos aparezca de nuevo y cuanto más cerca de casa me encuentre, mejor.







Así que rápidamente improviso una alternativa de vuelta hacia Cerceda y por O Xalo.
















En nada estoy en Ledoño. Y paso por la antigua estación de  Bregua.








 Por la de  
Uxes.









Sólo queda bajar hasta Feans y llegar a Novo Mesoiro.













y hacer una parada más en "El Prima"










Pues nada, dejaremos para la próxima salida, la visita al Encoro de Vilasenín.



La ruta.








 Galicia fue, es y será mágica!!




"...el fin no es rodar, rodar es el medio, el medio para descubrir nuevos sitios pero también para reencontrarnos con nosotros mismos".















Comentarios

Entradas populares de este blog

Costa Ártabra y Mariña occidental, tierras por descubrir.

Ruta de los faros(A Costa da Morte) Parte I

Valle del Jerte y Cáceres, paraíso ciclista.