Flandes y un poco de intrahistoria: Guía de muros, mitos y rutas locales
Estoy convencido de que ningún lugar en el mundo respira tanto ciclismo como Flandes. Es una región donde este deporte se vive con el corazón en la mano. Todos pensamos en su gran monumento, el Tour de Flandes, como la cumbre de esta pasión (y con razón, porque es la fiesta del año). Pero el ciclismo flamenco es una llama que se alimenta constantemente. De hecho, una vez superados los meses de preparación en enero y febrero, la primavera ciclista estalla oficialmente en marzo. Es el momento en el que el pavé toma el protagonismo y dan comienzo las auténticas pruebas de adoquines. No es fácil encontrar las palabras exactas para describir los muros adoquinados de Flandes. En cualquier otro lugar del mundo, parecería una locura incluir semejantes trampas en una carrera profesional moderna. Pero en Bélgica las reglas son distintas. Aquí, estas colinas son el alma del ciclismo: espirituales y demoníacas a partes iguales. Son los altares donde los campeones se consagran y donde los a...