Trip Gravel Aveiro - Oporto: Descubriendo el paraíso ciclista de la EuroVelo 1

Portugal, la tierra de los grandes navegantes, los puertos históricos y las playas infinitas, esconde un secreto para los amantes de la aventura. Ahora es posible recorrer este increíble país de sur a norte siguiendo una de las mejores redes de cicloturismo de todo el continente: la EuroVelo.



Gran parte de este éxito se debe a la infraestructura del país vecino, que ha apostado de forma inteligente por vías ciclistas exclusivas para el turismo activo.



 Viernes: El desembarco en la «Capital del Norte»

Nuestra escapada de fin de semana en Portugal arranca en Oporto. Tras instalar a la familia, dejar el equipaje y repasar las flacas de tacos, todo queda listo. El Atlántico nos espera y las bicicletas ya piden asfalto y tierra.






           Nuestra primera parada técnica fue la espectacular Estación de São Bento. Es imposible no detenerse ante la belleza de su hall principal. 


Cruzar las puertas de São Bento es viajar en el tiempo. Su vestíbulo principal alberga una joya artística única: veinte mil azulejos pintados a mano que revisten las paredes. Estas piezas icónicas narran, con todo lujo de detalles, los episodios y batallas que forjaron la historia de Portugal.                         





  Tras contemplar la imponente fachada de granito, toca concentrarse en la misión: conseguir el traslado en tren a Aveiro, la encantadora «Venecia portuguesa» de canales navegables. El plan es estratégico: pedalear desde allí de regreso a Oporto. Nos espera una ruta espectacular con el Atlántico como compañero de viaje inseparable en casi cada kilómetro del camino.



  La tarde-noche en Oporto dio para mucho. Recorrimos su casco antiguo —protegido por la Unesco desde 1996— y tomamos nota de sus grandes imprescindibles turístico-culturales. Entre ellos destacan la icónica Torre de los Clérigos, la espectacular Casa da Música y la Fundación Serralves, cuyo museo de arte contemporáneo es el más visitado de todo el país.







 Al otro lado del Duero, en el margen sur, divisamos las célebres bodegas de vino de Oporto. Aunque ojo al dato: este lado del río pertenece en realidad a la localidad de Vila Nova de Gaia. Anotamos bien el punto en el mapa, ya que justo por ahí entraremos de vuelta cuando culmine nuestra aventura sobre las dos ruedas.





Un dato curioso para apuntar: tanto el nombre de Portugal como el de su famoso vino nacen de esta misma ciudad, que en su origen significa «el puerto». Además, gracias a su enorme motor industrial, cultural y demográfico, Oporto se ha ganado a pulso el título de la «Capital del Norte» lusa.



  Oporto arrastra una histórica rivalidad con Lisboa y un curioso sello británico en su ADN, fruto de los comerciantes ingleses que hicieron fortuna con el vino. Al final, el alma de esta ciudad se resume en la famosa máxima portuguesa: «Lisboa se divierte, Coímbra estudia, Braga reza y Oporto trabaja». Y con esa fama de trabajadores... ¡nosotros nos fuimos a preparar la jornada de pedaleo!





Sábado: El gran bucle costero (Aveiro - Oporto)


El despertador no perdona. A las 7:30 de la mañana ya nos encontramos desayunando a pie de calle en Oporto. Con el frescor del amanecer y el runrún de la aventura en la cabeza, cargamos las pilas antes de poner rumbo a la estación. Hoy uniremos Aveiro y Oporto en una ruta costera espectacular.




                                                       



                                    


Compartimos el viaje con esa mezcla de tensión y entusiasmo que precede a la aventura. Tras una hora disfrutando del paisaje cambiante desde el tren, llegamos a Aveiro. Ya no hay marcha atrás: es el momento de ajustar los cascos, subirnos a las flacas y poner rumbo al punto de inicio de la ruta.


  Tras bajarnos del tren, el viaje se vuelve aún más auténtico: toca cruzar la ría subiendo las «flacas» a un ferry rumbo a la península de São Jacinto, famosa por albergar una importante base de las fuerzas paracaidistas portuguesas. Una vez desembarcamos al otro lado, arranca oficialmente el cronómetro en Praia da Costa Nova. Esta villa playera, única en la Ría de Aveiro y perteneciente al municipio de Ílhavo, se diferencia de cualquier otra por sus palheiros: esas célebres casas decoradas con rayas de colores que en su día sirvieron de almacén a los pescadores de la zona. Dejamos atrás este paisaje de postal para devorar, ahora sí a golpe de pedal, los primeros kilómetros de la ruta.


                                       


           Con el kilometraje acumulándose en las piernas, el cuerpo pide gasolina. Decidimos hacer un alto en el camino en Torreira. Este pueblecito nos recibe con una línea de playa preciosa y un ambiente marinero inconfundible. Es el rincón perfecto para estirar las piernas, disfrutar de las vistas al Atlántico y cargar pilas de cara al siguiente tramo.




  Nada más desembarcar, la ría de Aveiro se convierte en nuestra compañera inseparable. Nos adentramos en la Reserva Natural de las Dunas de São Jacinto a través de una vía ciclista segregada y perfecta para nuestras flacas. A los lados del sendero destacan los antiguos muelles y pasarelas de madera donde los pescadores locales desafían al tiempo con sus cañas. Gracias a un perfil completamente favorable, los kilómetros caen rápido y con total comodidad, permitiéndonos exprimir el paisaje al máximo.


 Marcelo y yo nos quedamos impresionados por las formas retorcidas de esta ría, así como por sus pistas y caminos de grava, que ofrecen una calidad descomunal para rodar. En los canales descubrimos pequeñas áreas de atraque donde descansan los moliceiros, las embarcaciones típicas de la zona. Decoradas con colores vivos y motivos tradicionales, es imposible que pasen desapercibidas ante nuestros ojos.


   El viaje cambia de escenario y nos sumerge en la naturaleza más pura. El camino forestal que nos guía de regreso a Oporto es un auténtico espectáculo visual; un tramo de senderos y pistas donde el verde del bosque se fusiona con el olor a salitre.


 




                                                         



 Rodar por Vila Nova de Gaia es el preludio perfecto para el final de nuestra escapada. El paisaje ciclista se fusiona con la historia de sus bodegas recuperadas, donde descansa el célebre vino dulce de Oporto. Al cruzar al núcleo urbano, el contraste es inmediato: nos sorprende la enorme afluencia de turistas extranjeros en plena época de COVID-19. Una estampa curiosa donde el ambiente internacional choca con la estampa de ver pocas mascarillas, permitidas aquí por la normativa lusa al aire libre.





   Cruzamos el río Duero por el icónico puente de hierro de Don Luis I. Esta colosal obra de ingeniería nos regala las mejores vistas de la Ribeira y marca el final oficial de nuestra aventura ciclista entre Oporto y Aveiro. ¡Objetivo cumplido!





  Tras bajarnos de las bicicletas, toca una ducha rápida y un último paseo a pie por la ciudad. Terminamos el día de la mejor manera posible: cenando con la familia, disfrutando de la magia de la noche lusa y saboreando la espectacular gastronomía de Oporto. El cierre perfecto para un fin de semana inolvidable.






Kilómetros infinitos de vías ciclistas y paisajes de postal. Es difícil plasmar en un texto todo lo que hemos disfrutado en esta travesía lusa. Así que no os lo penséis más: ¡haced las maletas, calzaos las zapatillas y salid a rodarlo!



La etapa.



 

 Información práctica de la ruta
  • Ubicación: Oporto y Ría de Aveiro (Norte de Portugal).
  • Etapas: 1 etapa.
  • Distancia: 102 km.
  • Desnivel: Prácticamente llano (solo 290 m de ascenso acumulado).
  • Terreno: Plano y muy rodadero. Combina grava fácil, carriles exclusivos para bicicletas y pasarelas de madera. ¡Ideal para «flacas de tacos»!
  • Mejor época: Primavera u otoño. En diciembre es muy probable encontrar lluvias y cielos grises. Por el contrario, es mejor evitar junio, julio y agosto; la masificación turística satura los pequeños caminos y las pasarelas de madera.
  • Qué ponerse: Si viajas en primavera u otoño, basta con una equipación de manga corta y un chaleco ligero para combatir el fresco de las primeras horas de la mañana. 


Comentarios

Entradas populares de este blog

Ruta de los faros(A Costa da Morte) Parte I

Costa Ártabra y Mariña occidental, tierras por descubrir.

Ruta de los faros(A Costa da Morte) Parte II